Un rato en Copenhague o cómo ver a la Sirenita en una escala de avión

O como jugártela a perder el avión si es que no tienes mucho tiempo. En mi caso algo más de 3 horas y media que en el aeropuerto de Copenhague pueden pasarse de tiendas porque es lo más parecido a un centro comercial que he visto. Nada de la típica tienda duty free sino tiendas de ropa y otros productos como en cualquier centro comercial. ¿Pero quién quiere ir de tiendas pudiendo ir a ver La Sirenita?
Consejo: no hagas esto si tienes problemas de orientación o no no sabes ni papa de inglés. Con un plano es muy fácil orientarse, incluso montando en buses, y todos los daneses hablan inglés y son bastante amables.

Desde el mismo aeropuerto puedes coger un tren que te lleva al centro de Copenhague. Pasa cada 10 minutos y el viaje son otros 10 minutos. Tu destino es “Copenhaguen C” (Copenhague Central Station) que en danés se escribe algo así como “Kovenhabn H“y para volver es muy útil saber que en danés aeropuerto se dice kastrup.

Terminal de tren en Aeropuerto de Copenhague


No existe ningún problema para darte cuenta de cuando has llegado, los avisos luminosos y el nombre de la estación te lo dejan claro. Una vez allí, sales al exterior pero no sin antes acudir a un dispensador automático a sacar los billetes para el bus. En Dinamarca siguen usando coronas danesas así que tú único recurso es tirar de tarjeta porque para una hora y media no vas a cambiar dinero, no? Hay un billete válido para una hora pero si te alargas un poco no te dará para la vuelta, y en otras partes de la ciudad no parece haber dispensadores con tarjeta (pero sí hay revisores en trenes y buses), en el peor de los casos deberás volver caminando, es algo más de media hora.

Estación Central de Copenhague

Localizar el bus que te lleve hasta la Sirenita es fácil. Miras en un mapa de los que hay en las marquesinas una que lleve desde donde estás hasta el parque que hay en la esquina superior del mapa, creo que te vale el 15 pero mejor lo compruebas. Mientras esperas el bus, o te das una vuelta por las cercanías (lo que tienes enfrente es el Parque de Atracciones Tivoli, puedes oir los gritos de la gente desde la calle) y admirarte de todas las bicicletas que verás aparcadas en las cercanías (escena que se repita en más puntos de la ciudad), no sólo por la cantidad sino por la falta de candados y cadenas. Si tuvieras oportunidad, no dudes en alquilar una bici para ir a tu destino ya que la ciudad está hecha casi más para las bicis que para los coches, pero quizá vayas un poco corto de tiempo para localizar un alquiler y orientarte con el mapa.

Bicicletas aparcadas junto a la estación central y al parque de atracciones Tivoli

A lo largo de tu trayecto en bus (o a la vuelta a patita) no te pierdas los canales que surcan el centro de la ciudad. Hay varios y son canales de verdad, no cloacas.

Nybrograde, Frederiksholms Kanal

Después de unos minutos en bus (es buena idea ir comprobando el trayecto plano en mano, es muy fácil con la ayuda de plazas, canales y avenidas) llegarás a una calle en cuyo fondo hay un parque. creo que se llama Winston Churchill. Bájate ahí. En ese parqu hay varias cosas, desde una iglesia llamada St. Alban a un castillo o varios restaurantes, pasando por daneses adultos haciendo lo que parece un cruce entre botellón y gymkana (al menos los sábados por la tarde). Camina por el parque hacia el mar, como si fueras hacia la iglesia de St. Alban pero evitando entrar en el castillo. Sölo tienes que seguir la misma dirección que los demás turistas que verás en ambos sentidos yendo y viniendo. Cuando veas el mar tardarás en darte cuenta de donde está la Sirenita, y te darás cuenta por el apelotonamiento de turistas. Quizá te lleves una pequeña decepción porque es más pequeña de lo que te imaginas y cuesta saber como le sacan las fotos para que no se ven los cargueros y las fábricas que están a su espalda. También te costará sacarte una foto con ella en la que salgas tu solo. Y ten cuidado con el suelo de roca resbaladiza.

La Sirenita - Copenhague

Admirada y sacadas las fotos de rigor te dará un poco de pena irte, porque al fin y al cabo estás en un sitio que has visto muchas veces en foto, y quizá hasta te quedes con la misma expresión de melancolía que la Sirenita contemplando el mar. Pero recuerda que tu avión tiene una hora de salida cercana por lo que habrás de volver.

Al salir del parque te será difícil encontrar una parada del bus en el que has venido, deberás ir a la calle paralela por la que subiste y te bajaste. Puede que incluso quizá tu billete haya expirado y no quieras comprobar la eficacia de los revisores daneses. Y como no habrás cambiado dinero ni habrá un expendedor automático cerca no te quedará más remedio que volver caminando. Necesitas como algo más de media hora para desandar el camino hecho en bus, cuenta también con los 10 minutos de frecuencia del tren, más los 10 minutos de trayecto más el tiempo de pasar los controles de seguridad en el aeropuerto. Pero merece la pena hacer el camino de vuelta caminando y ver más en detalle lo que a la ida sólo pudiste intuir por la ventanilla del bus mientras ojeabas el plano para asegurarte del camino correcto. Pero no te duermas, recuerda que si pierdes el avión te llamarán de todo y te cuestionarán porque se te ocurrió tan estúpida idea. En un mundo inantil monopolizado por Disney nadie entenderá tu pequeño homenaje a Hans Christian Andersen,

En el camino de vuelta quizá te invada una cierta tristeza por no poder seguir en el tren a través del puente de Oresund (no deberías haberte perido en el avión su vista viendo a los coches desaparecer en el mar en medio del puente) hacia la ciudad de Malmö en Suecia, que está ahí al lado mismo. Pero que se le va a hacer, la próxima vez habrá que buscar una escala más larga.

Tags: |

Post a Comment

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *

*
*